Esta será una entrega un poco telegráfica, y es que son casi las dos de la mañana, he acabado de currar hace un rato y me voy al sobre.
El proyecto rocódromo ya va cuesta abajo. Las bases donde se apoyarán las estructuras ya tienen su capa de imprimación y están colocadas, y por si las moscas a falta del último apriete de tuercas, que haremos cuando las estructuras estén metidas en los pernos.
Los tableros de madera tienen todos los agujeros hechos. Debería escribir todos con mayúsculas porque han sido unos 500 agujeros. Dos cosas a resaltar: Por una parte que después de comprar una broca de pala del 11 me di cuenta de que es imposible hacer agujeros rectos con ellas a no ser que se pueda tener el taladro fijo, así que la fuí a devolver y para mi sorpresa me la abonaron. Al final en una ferreteria de barrio encontré una broca, también del 11, pero de las de toda la vida. La segunda cosa a mencionar es lo increíblemente útil que me ha sido esa pieza de color amarillo que veis en la foto. Sirve de guia para la broca, y gracias a esto, que de todos modos no funciona con una broca de pala, he logrado hacer unos agujeros prácticamente perfectos y bastante rápido. Mi empeño por hacer los agujeros rectos, perfectos, es porque en ellos tienen que ubicarse las tuercas embutidas (creo que también las llaman rosca de araña), y me da que si el agujero no es recto, o sea perfectamente perpendicular al plafón, costará meter la tuerca embutida y luego el tornillo que sujeta la presa entrará oblicuo.
Las estructuras, a falta de unos trocitos sin pintar para poder manipularlas, ya tienen dada su capa de imprimación.
A todo esto ya hemos pillado la cadena que nos permitirá variar la inclinación de los módulos, y la pintura para los plafones de madera, que mezclaremos con un árido para darle un aspecto y tacto rugosos. Muy probablemente el próximo post sobre el roko será para enseñarlo acabado. Lo escribo y no me lo creo!
Aunque en lo que llevamos de temporada no estamos escalando ni mucho ni bien, el pasado domingo decidimos subir a ver a la Moreneta, pero no la del monasterio sino la que majestuosamente corona el Cavall Bernat, y así convertir a Lara en cavallera.
El día fue tan espectacular que las fotos estan todas quemadas y se me romperá o perderé la cámara antes de leerme el manual para saber como ajustarla a dias con tantísima luz.
La aproximación, incluyendo bocata en el bar La Roca de Monistrol, la hicimos por las escaleras que parten del Monasterio y al menos a mí se me hizo mas corta de lo que esperaba.
La vía no tiene gran dificultad técnica, sin embargo desde que fue abierta en 1935 las numerosas cordadas han ido puliendo las presas.
Eramos los primeros, al menos por esta cara del monolito, pero cuando empezábamos el segundo largo, que es un corto flanqueo pero se dice que la máxima dificultad de la vía, llegó un grupo de cuatro personas, con las que mas o menos fuimos compartiendo tanto la subida como el descenso. De hecho una de las fotos que veis de Lara es gentileza de Lluís Nadal.
El tercer largo transcurre mayormente por la placa a la izquierda del diedro que forma lo que se denomina la berruga del Cavall. Está asegurado con unas escarpias enormes y el largo me salía bastante bien hasta que me di cuenta que me faltaban algunas cintas y mosquetones. Sí, esas cintas y mosquetones son los que veis en el post anterior aguantando las estructuras del futuro rocódromo a la pared. Asi tuve que improvisar y economizar mosquetones para poder acabar el largo. Lección aprendida.
Lara, que en el largo de flanqueo sufrió un poco, se curro el resto de la vía super bien, y creo que le hizo mucha ilu estar en la cima de esta aguja.
No vimos la carrera de Formula 1, pero después de oir que al nano le doblaron los Red Bull aun acabando quinto, creo que no nos perdimos nada. De todos modos, pocas cosas cambiaría por un día escalando en Montserrat.


Ya andamos de nuevo liados con el tema. El problema con los ojos ha quedado en un susto. Varios dias con la alarma del móvil sonando cada hora para ponerme las gotas y trabajando delante del ordenador con las gafas de sol puestas, pero la visión no ha quedado afectada, que era lo que en un principio me preocupó. No se si debido a una anterior lesión ocular hace unos años tengo los ojos algo sensibles, el caso es que he tardado más dias de lo normal en recuperarme. Digo normal porque después de hablar con varias personas resulta que prácticamente todo el mundo que alguna vez ha soldado ha sufrido el problema de la queratoconjuntivitis fotoeléctrica, que así se llama a las pequeñas quemaduras ocasionadas por la luz al soldar y/o los humos que se desprenden.
Las estructuras metálicas estan acabadas y listas para darles imprimación, sin embargo nos vemos obligados a hacer un paréntesis porque estamos colocando el suelo del garaje y hasta que esto no este acabado no podremos continuar. Aprovechando que ya nos han llegado todos los parabolts y las chapas, he colocado los doce puntos donde irán las cadenas y de seis de ellos he colgado las estructuras. De este modo no molestan para poner el suelo.
Muchas veces he pensado en que me haría yo las presas, y de hecho tengo una colección de enlaces a páginas donde auténticos bricoleros explican como las hacen, bien usando piedra natural, madera, moldes de silicona etc. sin embargo soy consciente del poco tiempo que tengo disponible así que aprovechando que durante los últimos meses he trabajado varios dias extra nos hemos permitido el lujo de comprar unos primeros lotes de presas. Desde aquí mi agradecimiento a OutletAventura, por la eficiencia a la hora de definir el pedido de parabolts, chapas, presas, tornillos para collar las presas a los plafones de madera y las tuercas embutidas para esos tornillos, la rapidez de entrega, que han sido cuatro días laborables, y entender que si podia ser queríamos las presas de cualquier color pero sin aguas, es decir colores lisos. Un diez!
El garaje hace unos 75m2, colocar el suelo llevará unos dias, pero cuando esté listo habrá más.
Estos dias hemos mecanizado todas las piezas, que así es como le llaman los masters a taladrar agujeros. La taladradora de mesa del Quim ha sido de gran ayuda. Eso y algo de maña nos ha permitido repetir los numerosos agujeros con bastante exactitud.
Las estructuras ya han empezado a tomar cuerpo. Lo mas laborioso, sin duda, ha sido soldar los pernos, que son las bisagras que permitirán que cada uno de los tres módulos pueda abatirse a la inclinación que queramos.
Los agujeros en el muro, que es el de hormigón que veis en una de las fotos junto a una pared amarilla, ya están hechos también, pero no hemos colocado los parabolts porque estamos tramitando un pedido de parabolts, algunas chapas y aprovechamos para pillar ya algunas presas.
El domingo hubo clase de soldadura, ya que tenemos unas 84 piezas que puntear para despues soldar. Lara hizo alguna prueba, pero yo estuve varias horas intentando puntear. Digo intentando porque creo que después de enyesar creo que soldar es lo mas difícil que haya intentado hacer jamás. El caso es que al final del domingo ya tenía la mitad de las piezas punteadas, pero por la noche me desperté con un dolor intensísimo en los ojos, con la sensación de tenerlos llenos de tierra y era incapaz de abrirlos. Tengo que admitir que incluso tuve un momento de pánico, pero lo peor era el dolor. No hubo mas remedio que ir a urgencias, donde me pusieron unas gotas anestésicas que inmediatamente calmaron el dolor. Sólo entonces fui capaz de mantener los ojos abiertos unos segundos para que inspeccionaran cual era la magnitud de la tragedia. Por suerte, esta lesión parece de lo más normal en novatos como yo, y con las gotas que me han prescrito la mejoría está siendo muy rápida.
En resumen, el rocódromo no esta ni mucho menos acabado, pero yo ya me he lesionado! En cuanto me recupere, habrá más!

Hace muchos, muchos años, cuando empezábamos a escalar, nos pasábamos la vida buscando sitios donde ir a hacer boulder, entrenar para estar más fuertotes, y sobre todo divertirnos. En el puente de la calle Marqués de Foronda, el tremendo muro de la calle Sant Martín de Porres, los muros del Parque Güell, y si había mas tiempo a los fosos del Castillo de Montjuich o la Fuixarda que nos íbamos.
Los años han pasado, pero las ganas de jugar no, así que nos vamos a hacer un rocódromo en el garaje. El Joaquim, un vecino que había sido herrero y al que le gustan los retos, nos va a ayudar con la estructura. Ayudar entre comillas porque yo no he soldado en mi vida y dudo que me deje hacer algun estropicio. El resto, pintar y collar las estructuras a la pared, y pintar y colocar los plafones de madera lo haremos nosotros.
La idea es hacer tres estructuras iguales y batientes de manera que cada una podrá tener una inclinación diferente. En total hará unos 3.6m de largo por 3m de alto.
En el garaje tenemos sitio para hacer bastante mas, pero de momento nos centraremos en este paño de muro.
El hierro ya esta en casa!
Este post no es en castellano porque fuimos a escalar a Montserrat con un compañero de trabajo inglés que vino de visita y nunca se había atado a una cuerda.
Mahdi finally made it to Barcelona! A first attempt back in May was aborted due to the ash from the Eyjafjallajökull volcano in Iceland. In September the general strikes in France and Spain forced Mahdi's flights to be cancelled. This time everything went ok.
The chosen route is called Aresta Brucs and goes up la Miranda de les Bohigues, one of the pinacles of the Agulles region in Montserrat, Catalunya. It is 65 metres long and the degree of difficulty is IV+. It is a good one for a first contact with rock climbing, and the descent doesn't require upsailing.
Like many local climbers do, we set off early and stopped at bar La Roca (The Rock) in Monistrol, where we had a nice sandwich and coffee/tea. From home this was a bit of a detour however I wanted Mahdi to see the North face of this magical mountain range.
It was Bank holiday in Spain and although the weather forecast was good the day was pretty cloudy and a bit cool. Still, when we got to Can Maçana, where you leave the car, we were surprised to see quite a few cars. Luckily, as we saw later, none of the climbers were going to the route we had chosen.
The approach is a gentle and beautiful walk and in 45 minutes we were at the foot of la Miranda. Mahdi had tried a spare pair of climbing shoes I have but they were far too tight. The B plan was using a pair of old running shoes I have. This gives more merit to Mahdi's first climb.

The first pitch is a very short one, pretty easy, to gain a nice belay area. The second pitch is a very typical conglomerate wall from Montserrat, about 40 metres long. Mahdi took his time, with Lara behind him giving him some advice, and did really well. The third pitch is also a short one, however although it has good handholds it is vertical, even a bit overhanging.
In the pictures you can see Mahdi at the second belay point, and laughing! and just getting out of the relatively easy but slightly overhang section of the last pitch.

When we thought about taking Mahdi climbing the easiest would have been to go to one of the many sport climbing areas we have here, where in some of them you only need to walk one minute from the car to get to the routes. Sport climbing is about short routes and pushing as hard as you can, and when you get to the top you're lowered down, however climbing to the top of one of the towers or pinnacles in Montserrat is a totally different experience, you get the feeling of reaching a summit and we thought Mahdi would enjoy this a lot more.

The descent required a bit of downclimb on the East side of this tower. Although easy, Mahdi was with running shoes so for precaution we did take the rope out for a couple of sections. Once on the main path the clouds started disappearing and we managed to get a nice shot of the area where we'd just been climbing.
As you can imagine, Mahdi was a bit stiff the next day!