3 ago 2014

Por Galicia y Asturias con la Gespeta

Éste verano decidímos dar una vuelta por Galicia y Asturias. De Galicia solo conocía el recorrido del camino de Santiago (el camino Francés), que hice en bici desde Roncesvalles hace ya bastantes años, y Asturias sólo la había visitado una vez en un viaje relámpago para subir al Naranjo. Esta vez hicimos muchos kilómetros, y volveremos para profundizar en algunas zonas que nos gustaron muchísimo, y otras que no tuvimos tiempo de visitar.

La ruta que seguimos la podeis ver en el blog de Chilicampers.

Aquí incluyo las mismas fotos, y algunas extra que me hacen especial gracia.





















































































18 jul 2014

Diente Royo, Pavots y la Tuca del Forau de la Neu

El plan era intentar la cresta de Espadas al Posets con Gigi y Roger, pero el fuerte viento y un día incierto nos obligó a abortar después de haber ganado la cresta. Aún asi, nos llevamos en el saco algún 3000 que nos faltaba por hollar.

La subida hasta el refugio Angel Orus, conocida por los tres, la hicimos muy tranquilamente. A la mañana siguiente el día ya se levantó feo, pero de todos modos decidimos ir hacia arriba con la esperanza de que mejorara.

Mas o menos se aguantaba el día, igual de feo, hacía algo de viento y se intuía que en la cresta haría más. Llegamos al punto donde a nuestra derecha dejamos la ruta normal al Posets, y seguimos subiendo, hasta que divisamos el collado entre el Diente Royo y el Pavots, que iban a ser los primeros tres miles del día.

Yo ya había hecho la cresta de Espadas, pero cuando la hice no subimos a la Tuca del Forau de la Neu, ya que realmente queda fuera del cordal que une el Diente Royo con el Posets. Así que además de volver a hacer la cresta de Espadas, que en su día disfruté enormemente, mi motivación también era poder subir a este pico satélite. Dado que el collado entre el Royo y el Pavots no tenía perdida, Gigi y Roger se fueron hacia él, mientrastanto yo me fuí a la Tuca, y de la Tuca me iría a la cresta, para allí encontrarme con ellos.

Me lo tomé con calma, pero tampoco quería que ellos me estuvieran que esperar mucho. Además, la subida a la Tuca desde donde estábamos se veia clara y sin complicación, sin embargo desde la Tuca hacia la cresta de Espadas se veía un pequeño resalte rocoso que de alguna manera habría que franquear. Después de la foto de rigor en la cima me puse el casco y me dirigí hacia la cresta. Pronto encontré un punto por donde se podía grimpar el resalte rocoso sin gran problema y así alcanzar la cresta principal. Quizás a alguien que no este muy acostumbrado a escalar no le parecería facil, pero realmente lo fue, al menos por donde yo subí.

El verdadero problema vino después, cuando llegué a la cresta se confirmó lo que temíamos y era que el viento era fortísimo. De hecho a Gigi y a Roger ni siquiera los veía, lo cual quería decir que muy probablemente se habían quedado más abajo. Empecé a bajar por la cresta hacia el Pavots, y al poco me los encontré, resguardados detras de unas piedras, protegiéndose del viento y el frío. La decisión era clara, nos bajábamos. Una lástima, porque habíamos hecho lo más duro de la subida y quedaba lo más bonito, pero con aquel viento no lo íbamos a disfrutar, así que quedaría para otra ocasión. De hecho yo hice tres intentos hasta que conseguí hacer esta cresta. Y ésta era la cuarta vez que la intentaba. ¡Probablemente el peor registro de intentos de mi carrera tresmilera!

La bajada fue más divertida de lo que cabía esperar. Al fin y al cabo, había motivos para estar contentos. Gigi y Roger habían hecho dos tres miles, y yo había hecho uno al que le tenía bastantes ganas. Y por si esto fuera poco, algo por encima del refugio, nos encontramos unos edelweis, lo cual acabó de alegrarnos el día. Si digo que estuvimos media hora contemplándolos y haciéndoles fotos creo que me quedo corto.

¡Que flores tan preciosísimas!

Si Gigi y Roger quieren, volveremos a intentarlo... ¡quiza cuando veamos que el pronóstico es claramente de anticiclón y sin viento!









30 jun 2014

La Cova de les Gralles



Aqui va una selección de fotos y un video de hace un tiempo, cuando subíamos con nuestro colega Jose, el Sucina, a echarle una mano mientras equipaba un buen puñado de vías en la Cova de les Gralles, entre Coll de Nargó y Organyà. De hecho, cuando subes a Andorra por la carretera, después de Coll de Nargó la cueva se ve perfectamente a la derecha, justo por encima del desvio a Figols y Alinyà.


La última vez que vimos a Jose nos explicó que las reseñas aún no estan listas, pero nos adelantó que aparte de algunas vías muy buenas de octavo y séptimo grado, han salido dos de sexto grado a las que ha bautizado como Filita y Gigita, ya que Gigi y yo fuimos de los primeros en probarlas y, aunque ahora mismo están por encima de nuestro nivel, son un objetivo que esperamos ser capaces de escalar en un futuro no muy lejano.
¡Gracias Jose, todo un detallazo!


En las fotos veis a Jose, a Gigi, a David, y también a amigos de Jose que subían a probar las vías y echar una mano. Lo pasamos genial todos los días que estuvimos por la cueva, y espero que pronto nos pongamos un poquito fuertes para poder ir a probar la Filita y la Gigita.























6 jun 2014

Mayencos, cañón de las Gloces y barranco Metils-Viandico

Aprovechando que este año el encuentro barranquista Mayencos se hacía en Fiscal, y que Gigi y Roger tienen casa allí, nos apuntamos a la concentración y pasamos un fin de semana muy, muy barranquero. Tambien subieron un montón de colegas de Roger, la mayoria con mucha experiencia en barrancos.

El viernes estuvimos en un taller de nudos que era opcional. La mayoría ya los conocía, pero algunos nudos eran nuevos para mí. Al dia siguiente me alegré de haber ido al taller, ya que no pararíamos de usar algunos de esos nudos mientras hacíamos prácticas y maniobras en la estructura de andamios que montaron en el frontón del pueblo.

No recuerdo si comimos, creo que no, y por la tarde nos fuimos a hacer el cañón de las Gloces, cerca de Fanlo. Éramos un buen grupo, pero como la mayoría teníamos ganas de agua despues de toda la mañana al sol, lo hicimos bastante rapidito. O al menos a mi se me hizo corto y me quedé con ganas de más.

La cena de esa noche casi sería mejor no mencionarla, pero os explico un poco para que quede constancia. Con la inscripción a Mayencos entraba la cena del sábado, que se haría en una gran carpa. Creo que éramos unas doscientas personas, y fue un auténtico desastre. Tardamos en cenar, si a aquello se le puede llamar cena, unas cuatro horas. Yo recuerdo quedarme con hambre.

Al dia siguiente nos fuimos a la zona de Añisclo y allí combinamos el barranco Metils (o Flageto) y el Viandico. Ambos fáciles, y con poquísima agua, pero en un entorno guapísimo. Tan guapo como las mariposas que nos vinieron a saludar y veis en la última foto.