Como explicaba en la anterior entrada, Gigi y yo fuimos con la Gespeta al aeropuerto de Venecia a esperar a Laia y Roger. Desde allí nos fuimos prácticamente directos a Eslovenia, entrando por Nova Gorica y dirigiéndonos hacia la carretera del paso Vršič.
Esta carretera de montaña va siguiendo el curso del rio Soča, es famosa por sus cincuenta curvas cerradas tipo paella que están incluso numeradas, y por ella nos adentramos en los denominados Alpes Julianos. Nosotros parece que la hicimos al reves, de Sur a Norte, ya que las curvas están numeradas de Norte a Sur, sin embargo creo que es indiferente, y a nosotros nos cuadraba hacerlo como lo hicimos.
Para este viaje teníamos dos semanas y aunque habíamos preparado algunas cosas, no habíamos establecido ningún orden concreto. Llevábamos una guía de escalada deportiva que cubre la mayoría de zonas del país, una Lonely Planet para tener una referencia de las cosas que hay que ver o hacer, habíamos mirado algunos blogs, y habíamos decidido que haríamos un intento al Triglav, que con 2864m es el pico más alto de Eslovenia. Además, el anterior primer ministro dijo que todo esloveno debía subir el Triglav al menos una vez en su vida, y parece que la población se tomó el mensaje muy a pecho.
A pesar de tener bastantes días, subir el Triglav era la única actividad de nuestras vacaciones que realmente iba a depender del tiempo, además lo suyo es hacerlo en dos días y reservando sitio en algún refugio, que en agosto puede ser delicado dada la cantidad de gente que sube.
Así que bien prontito empezamos a mirar como pintaban los siguientes días, y vimos que o bien nos lanzábamos a hacer la aproximación con tiempo inestable, para luego tener un día bueno en el intento a cumbre, o nos teníamos que esperar varios días. Dificil elección cuando tienes dos semanas por delante.
Después de debatir que hacer, decidimos intentarlo. Dormimos en la furgo en el parking de Planina Blato. Desde allí, al día siguiente y saliendo tempranito, fuimos hasta Planina Laz. Antes de llegar a esta planina ya empezó a lloviznear, y entre eso y que yo iba el primero recogiendo todo el agua acumulada que tenían las plantas, pronto noté que llevaba los pies mojados. Pero no importaba, el recorrido que ibamos haciendo era guapísimo. Desde Laz seguimos el camino, siempre bien señalizado, hasta que después de un par de subidas y bajadas llegamos al refugio Vodnikov Dom.
En este refugio nos dimos un merecido descanso, ya que llevábamos varias horas caminando, no había parado de llover, aunque no mucho, pero para entonces ya estábamos los cuatro con los pies totalmente empapados. Aquí nos explicaron que a este refugio se puede llegar desde un parking llamado Rudno Polje y que, además de estar mucho más cerca, está a más altura que el de Planina Blato.
En realidad nosotros salimos de Blato porque de bajada queríamos volver por el valle de los siete lagos, sin embargo cuando vimos que el tiempo iba a irnos justito teníamos que haber cambiado ese plan y por lo tanto modificado el punto de partida. Mea culpa, aunque de este modo vimos sitios que de otra forma no hubiéramos visto. Por ejemplo Planina Laz parecia La Comarca de los Hobbits, con vacas y cerdos corriendo libremente entre las cabañas.
Tras reponer fuerzas en Vodnikov Dom, y viendo que no paraba de llover, nos pusimos otra vez en camino para darle otro buen empujón y llegar a nuestro objetivo del día, Planika Dom, donde pasaríamos la noche.
Por el camino pasamos por extensas zonas llenas de flores como nunca antes había visto, empezamos a ver algún tramo con cables y clavijas, y yo aluciné varias veces con lo que yo pensaba que eran tritones pero tras investigar un poco he visto que eran salamandras alpinas.
Tras unos últimos repechones algo más pronunciados llegamos al refugio Planika Dom, a 2401m de altitud. Pronto nos enteramos que ese día nadie había ido a cumbre, y que poca gente como nosotros había subido al refugio.
Ésto solo quería decir que si a la mañana siguiente el tiempo era bueno, y así era el pronóstico, encontraríamos muy poca gente en el último tramo, que aunque son sólo 400 metros verticales, en su mayoría están equipados con cables y clavijas porque tiene secciones bastante aéreas.
Por la noche paró de llover y el día siguiente amaneció espectacular. Nos colocamos los arneses y el disipador, y llevábamos una cuerdecita por si acaso, pero realmente no es necesario. Ninguno de los cuatro nos anclamos en ningún momento, y aunque si es cierto que hay trozos aéreos, yo no ví riesgo de caida. Con mal tiempo o con algo de nieve y hielo sería otra cosa.
Como de costumbre, estuvimos un buen rato en la cumbre, nos hicimos las fotos de rigor, y cuando vimos que empezaba a aparecer algo de neblina decidimos empezar a bajar.
En algún sitio había leido que se podía hacer una circular, así que bajamos por la parte suroeste del pico.
Este itinerario también está señalizado, ya que es el que usan para subir los que vienen del refugio Koča na Doliču. Tras un buen rato de descenso, igualmente ayudados por clavijas y cables, llegamos a un collado donde está claramente indicado que para la derecha irías a Koča na Doliču y a la izquierda, nuestro caso, vas a Dom Planika.
En mi opinión, bajar por aqui vale la pena porque, tal y como leí en los blogs mencionados, poca gente sube por este flanco, y así se evitan los atascos que puedan haber en la linea que prácticamente todo el mundo hace de subida.
La idea de bajar por el valle de los siete lagos hacía rato que la habíamos abandonado, por lo que después de un breve descanso en Planika Dom para añadir a la mochila algunas cosillas que habíamos dejado en el refugio, nos fuimos para abajo, pensando como podíamos hacer para evitar el largo recorrido que hicimos de subida desde Planina Blato hasta Vodnikov Dom, con dos significativas subidas de altitud que luego perdímos.
Por suerte para nosotros, justo después de salir de Vodnikov Dom nos encontramos con una chica eslovena que iba sola. Empezamos a hablar con ella y resultó que acabamos haciendo el trayecto juntos, incluyendo un tramo de camino que nisiquiera salía en nuestro mapa. Mateja, que así se llama esta simpática eslovena, nos ayudó a ir hasta Planina Krstenica traspasando un solo collado, y desde aquí hasta Planina Blato, donde teníamos la furgo.
Super contentos después de haber cumplido el sueño de todo esloveno de hollar la cumbre del Triglav, cambiamos el chip y empezamos a disfrutar de esas pequeñas cosas que ofrece Eslovenia. Desde un bañito en pelotas en un discreto rincón que encontramos en el lago Bohinj, hasta disfrutar de una salchicha ahumada llamada klobasa y una cerveza Lasko en la capital Ljubljana.
Mucha gente que visita Eslovenia lo hace de paso y de puntillas cuando van a Croacia, y muchos de los que la visitan especificamente, solo se mueven por la parte oeste del país, donde están el parque nacional del Triglav, el único del país, y las famosas cuevas de Škocjan y Postojna. Nosotros hemos recorrido prácticamente todo el pais, visitando lugares como Maribor, Ptuj, e incluso Murska Sobota.
De las cuevas fuimos a visitar las de Škocjan, que todo el mundo, incluso Mateja, coincidía en que eran las que vale la pena ver, y realmente son impresionantes. También fuimos a ver el castillo de Postojna, y estuvimos haciendo algo de escalada en algunas zonas, pero nada digno de ser mencionado, ya que cogimos días de muchísimo calor cuando fuímos a Osp y Mišja Peč, y cuando fuimos a Bled hicimos cosas muy facilitas. Lo importante es que nos divertimos, al menos yo me divertí con todo lo que hicimos, incluida la fiestecilla en Ptuj, oyendo y viendo como es el folklore esloveno.
Por cierto, hablando de música eslovena, al final os incluyo el video de la canción que nos pareció ser el número uno en Eslovenia este verano!
Los últimos días volvimos a la zona del lago Bohinj, y encontramos un muy buen sitio para dormir con la furgo, un área para autocaravanas justo junto a la estación de tren de Bohinjska Bistrica.
Estando allí vimos que era posible salir de la zona de los Alpes Julianos con tu vehículo en el tren, así que el último día subimos la Gespeta a un vagón y, con los ocupantes dentro de los vehículos, el tren nos llevó a una escasa hora de distancia de la frontera con Italia. Abajo os incluyo un pequeño video del curioso viaje, y como no, con el número uno de fondo.
Como no tenía grandes expectativas sobre Eslovenia creo que me impresionó lo organizados y limpios que son en la mayor parte del país, que además es muy verde y está todo muy cuidado. ¡Es muy chulo, y la gente muy maja!
No pensaba postear sobre nuestra fugaz visita a las Dolomitas y Venecia, sin embargo después de ver que han salido algunas fotos que me gustará mirar de tanto en tanto, he decidido hacer esta entrada. De hecho el sentido de este blog es poder ver fácilmente algunas fotos de las cosillas que vamos haciendo, de lo contrario quedarían escondidas y olvidadas en algún CD, en el disco duro del ordenador, o incluso solamente en la cámara. Asi que ahí van algunas fotillos!
Este verano el plan era ir con Roger y Laia a Eslovenia, y como ellos cogían las vacaciones una semana mas tarde que Gigi y yo, pues nosotros salimos antes, hicimos una rutita por las Dolomitas, y luego fuimos al aeropuerto de Venecia a encontrarnos con Laia y Roger para ir todos juntos un par de semanas a Eslovenia.
No preparamos gran cosa para hacer en las Dolomitas, principalmente porque el tiempo es una auténtica loteria y porque solamente tendríamos tres o cuatro dias por la zona. Nos miramos un par de vías ferratas y luego la vía normal a la Cima Grande di Lavaredo. De esto no pudimos hacer nada debido al tiempo, pero lo que sí que hicimos fue recorrer la carretera SS48, denominada como la Grande strada delle Dolomiti, y que vimos recomendada en el foro furgovw por el forero Noneta. Desde aquí le damos las gracias.
Recorrer la SS48 fue todo un acierto, ya que vas coronando pasos míticos como el Passo Pordoi, el Passo Falzarego, y otros, y además visitando preciosos pueblos que parecen maquetas.
Aunque la previsión del tiempo no era buena, nuestro penúltimo día antes de tener que bajar hacia Venecia subimos a dormir al parking del refugio Auronzo, al pie de las Tre Cime di Lavaredo.
A la mañana siguiente salimos muy tempranito para ver si podíamos al menos ver la archiconocida cara Norte de estos bonitos monolitos antes de que se estropeara el día. Nos fue bien justito. Poco después de poder contemplar la cara Norte de las Tre Cime y hacer alguna foto, empezó a lloviznear y a salir neblina de todos los sitios. La lluvia no fue a más y al menos pudimos hacer el recorrido circular alrededor de este símbolo de las Dolomitas.
La excursión nos dejó con un buen sabor de boca, sin embargo la próxima vez vendremos más días para asegurarnos que podemos hacer alguna escalada y alguna ferrata en estas montañas tan impresionantes.
Desde Auronzo di Cadore, donde acabamos nuestro peregrinaje por la SS48, pusimos rumbo a Venecia. A media tarde llegamos a un parking de autocaravanas que está a 10 minutos caminando del autobús y el tren que, tras una parada, te deja a las puertas de Venecia.
Yo ya había estado en la ciudad de las góndolas, pero para Gigi era un sitio nuevo, así que después de una fenomenal ducha y una siestecilla, nos fuimos a pasear por las callejuelas y puentes, nos perdimos a propósito unas cuantas veces, hasta que llegamos a la Piazza San Marco.
Venecia prácticamente no cambia con los años, sigue siendo muy fotogénica, y creo que Gigi se lo pasó en grande captando algunas bonitas estampas.
También nos lo pasamos en grande con las pizzas que cenamos, mientras comentábamos que esa misma mañana habíamos dado la vuelta a las Tre Cime di Lavaredo, por la tarde/noche habíamos visitado Venecia, a la mañana siguiente iríamos al aeropuerto Marco Polo para reunirnos con Laia y Roger y en poco más de dos horas deberíamos estar entrando en Eslovenia.
¡Después de estas vacaciones vamos a necesitar otras vacaciones!
Nos quedan pocos días antes de irnos de vacaciones y hemos querido ponernos un poquito a prueba, por una parte asegurándonos de que vamos mas o menos bien caminando y haciendo algún desnivel, y por otra haciendo alguna vía larga, no muy dificil, pero sí realmente larga. Uno de los terrenos ideales para hacer ambas cosas es el Pedraforca.
Gigi y yo quedamos con Roger y Laia para subir al Pollegó Superior (2506m) por el camino del Verdet el sábado. Salimos tempranito, a eso de las 7am, y tranquilamente fuimos disfrutando de esta ruta, que es de lo mas bonita y entretenida.
Yo personalmente, si alguna vez había subido al Pedraforca por esta ruta, no me acordaba de nada. El tramo de trepada, o grimpada como lo llamamos en Catalunya, es bastante más facil de lo que me esperaba.
Tras unas tres horas y media y unos 900 metros de desnivel positivo, nos poníamos en la cumbre. Estamos los cuatro super bien, y esperamos funcionar igual de bien durante las vacaciones.
Después de prácticamente una hora en la cima disfrutando de las vistas, nos fuimos a ver como han creado un camino al lado de la tartera, cosa que ahora evita que la gente baje por la misma tartera, y de este modo preservarla, ya que a lo largo de los años muchísimas de las piedras han ido hacia abajo y las partes superiores de la tartera estan muy peladas e incluso peligrosas.
Al acabar el recorrido, que es circular y totalmente recomendable, nos fuimos a un baretillo de Saldes, donde estuvimos reposando y evitando algunas horas de sol, que todavía caía a plomo.
El domingo Gigi y yo salimos muy tempranito para intentar la Estasen de la cara Norte del Pedraforca. Llamadme estúpido, pero después de dos horas fui incapaz de llegar al pie de vía. Lo peor de todo es que es una vía que ya he hecho anteriormente, e incluso una vez hice la aproximación casi de noche y sin problema. Esta vez me confundía todo lo que veía, y al final decidí abortar el intento.
De vuelta al refugio le preguntamos a unos chicos que subian hacia la cara Norte y, en base a lo que les explicamos, nos dijeron que habíamos llegado casi, casi al pie de vía. Vamos, que lo teníamos, pero yo no supe verlo.
Durante la semana fuimos mirando la previsión metereológica y decidimos ir este domingo pasado a intentarla de nuevo. Gigi ha hecho alguna vía larga, pero nunca un itinerario de este tipo. La Estasen (IV+) es un recorrido semi-equipado de unos 700m, el primero en la pared y de los primeros en Catalunya.
Esta vez si que hicimos la aproximación bien. No por donde yo pensaba, pero al menos llegamos al pie de vía. Nos preparamos y empezamos a escalar. Yo no recordaba que hubiera que escalar tanto, pero me llevé una grata sorpresa al ver que en los cuatro primeros largos realmente hay que escalar. Fui disfrutando muchísimo, y jugando al poner algun friend y algún fisurero donde me parecía que hacía falta, como por ejemplo en el cuarto largo, donde puse un fisurerillo pequeñajo al lado de un clavo que se mueve un poco.
Gigi iba funcionando muy bien, y poco a poco llegamos al famoso flanqueo. Alucino imaginándome a los pioneros cuando se aventuraron a probar ese flanqueo sin saber qué se iban a encontrar. Tiene un ambientazo muy guapo.
La segunda parte de la vía se nos hizo un poco larga, poco a poco íbamos negociando los largos y los tramos fáciles en ensamble, aunque con Gigi no me atreví a hacer mucho en ensamble, y es por eso que tardamos más de lo esperado. Pero lo importante era pillar fondo, automatizar maniobras, y que Gigi se sintiera cómoda en un itinerario de esta dimensión.
De repente, salíamos a la cima del Calderer (2497m), nos quitamos los gatos, que después de tantas horas ya empezaban a molestar, nos hicimos unas fotillos, recogimos un poco y nos pusimos a mirar el descenso. A mi me encanta quedarme en las cumbres tanto tiempo como me sea posible, pero era tarde, de hecho en la cima del Pollegó Superior que está al lado solo había una persona (veis la cima detras de nuestras cabezas en la última foto), y además para bajar del Calderer hay que usar unas cadenas.
Cansados, pero contentísimos, nos quedamos en la enforcadura casi una hora comiéndonos los bocatas que llevábamos y descansando antes de la segunda bajada desde la enforcadura en ocho días.
Cuando llegamos al Mirador del Gressolet sólo quedaban un par de coches. Nos tomamos un refrigerio, que para eso llevamos nevera en la furgo, y con la calma nos fuimos para casa analizando como había ido la jornada. Menudo entreno para las vacaciones!
¿Dónde nos vamos de vacaciones? Pues el plan es ir a Eslovenia. Ya os contaré a la vuelta!
Viendo que con el tiempo hemos ido coleccionando fotos y posters de nuestros ídolos y gente que admiramos del mundo de la escalada y la montaña, en esta entrada del blog iré incluyendo dichas fotos.
Con Ramonet en Climbat La Foixarda, Barcelona (01-07-2018).
Varias veces campeón del mundo en escalada de dificultad a pesar de su estatura (159cm). Otro de mis ídolos!
Posters de Eneko e Iker Pou firmados por ellos durante la proyección de su pelicula Siberia en Barcelona (14-10-2016).
Con Edu Marín en Climbat La Foixarda, Barcelona (28-04-2016).
Con Chris Sharma en Sharma Climbing BCN, Barcelona (13-12-2015).
Con Sasha DiGiulian, Chris Sharma, Edu Marín y Adam Ondra en Sharma Climbing BCN, Barcelona (13-12-2015).
Poster de Edu Marín firmado por los cuatro magníficos en Sharma Climbing BCN, Barcelona (13-12-2015).
Con Iker y Eneko Pou en Barcelona (28-06-2015).
Con Jose (Sucina) en Sharma Climbing BCN, Barcelona (03-05-2015).
Con Ramón y Roger en Sharma Climbing BCN, Barcelona (03-05-2015).
Con Iker Pou en Chulilla (01-01-2015).