21 jul 2017

Camino de Santiago Primitivo en bici

Cuando volví de hacer el Camino del Norte en bici, Gigi me preguntó si ella sería capaz de hacer alguno de esos caminos de los que tanto habla la gente. "¡Por supuesto!", le dije yo.

Estuvimos mirando opciones, y nos pareció que el Camino Primitivo sería la mejor. Por una parte es considerado como de los más duros, junto al Camino del Norte, sin embargo son "solo" 320 kilómetros, de manera que teniendo todo un mes para hacerlo, incluso caminando lo podríamos acabar.

Nuestra preparación fue bastante mínima en cuanto a salir en bici, pero sí que hicimos algunas salidas a caminar. En particular, hicimos una salida de características similares al día más duro en cuanto a kilómetros y desnivel que tendríamos que hacer, y el test lo pasamos con éxito.

De hecho yo opino que la mejor preparación para el camino radica en llevar el menor peso posible, y ese es un tema que tenemos bastante controlado. Creo recordar que, sin contar la bici, llevábamos unos 6 kilos de equipaje.

Aquí tampoco explicaré gran cosa, ya que el camino lo vive cada uno a su manera. Lo que sí que diré es que la primera parte, hasta Lugo, es bellísimo, y también duro. Luego la cosa suaviza bastante, y cuando conecta con el Camino Francés pues se convierte en un paseillo. Cuando llegó el momento clave de este camino, aunque el día despertó con bastante niebla, seguimos la ruta de los Hospitales, y acertamos de pleno, ya que una vez arriba tuvimos algunos claros y la experiencia fue tremenda.

En esta entrada del blog incluyo las fotos que fuimos colgando en instagram, y algunas más que nos traen bonitos recuerdos.

Cuando llegamos a Melide, Gigi no quería que se acabara, y lo que podíamos haber hecho en un día y medio, lo hicimos en tres. Además, al final, estuvimos un par de días en Santiago, saboreando la sensación de haber hecho un esfuerzo especial, y disfrutando del ambiente de esa ciudad tan excepcional. Y como nos sucede a menudo, cuando estás acabando una aventurilla, empiezas a pensar en la siguiente. Hablando con Isaac, el mejor hospitalero de esta galaxia y furgonetero como nosotros, nos dió una idea para planificar un potencial futuro camino. Con esa idea, y que Gigi se había quedado con ganas de más, no era extraño pensar que haríamos otro camino en algún momento. ¡Y es que esto engancha!





































































16 jun 2017

Integral Pica d'Estats

Como el nombre indica, este fin de semana pasado nos propusimos enlazar los seis tresmiles de la zona de la Pica d'Estats.

Para Gigi sería una zona nueva, para Francesc, con quien me reencontré hace tres meses en una reunión de colegas de universidad, suponía subir a los dos tresmiles que le faltaban, y para mí, confirmar que he subido los seis, ya que de uno de ellos no tengo foto y hace tantísimos años que creo que lo hice que ni me acuerdo.

Francesc iba avisado de que nuestro ritmo está a años luz del suyo, y que usaríamos un día para subir hasta el Estany d'Estats y plantar la tienda en su desembocadura, un segundo día para hacer todo el recorrido circular y volver a dormir al Estany d'Estats, y un tercer día para hacer el sexto tresmil, en caso de que no hubiéramos podido hacerlo el día anterior, y bajar.

Salimos de casa el viernes por la mañana y justo llegamos al parking del Pla de Boet a la hora de comer. Los doce kilómetros de pista siguen estando en las mismas condiciones que hace treinta años, y cuando llegas al final siempre te preguntas como suben ciertos turismos en una sola pieza. Por suerte la gespeta es bastante alta y, aunque muy despacito, subimos bien.

Después de comer nos preparamos las mochilas y... para arriba con todo el solano!

Siendo viernes había muy poca gente, solo vimos cuatro personas que venian de arriba, y dos de ellos, aunque se habían dado la vuelta poco antes del Port de Sotllo, nos explicaron como estaba la nieve y a raiz de eso decidimos dejar el piolet y solo subir los crampones. Luego veríamos que acertamos con esta decisión.

El camino no tiene pérdida, ya que está todo señalizado con marcas de GR. A poco de salir pasamos por el refugio de Vall Ferrera, y más adelante hay un punto donde hay que usar las manos para destrepar, pero con muy buenas presas de manos y pies, muy fácil.

Una vez hemos cambiado de valle y entrado en el barranco de Sotllo, después de bajar un poco pasamos un puente, y a partir de aquí el camino sí que ya sube constantemente hasta el Estany de Sotllo primero, y el de Estats después.

Como de momento estamos solos, nos instalamos en el mejor vivac de la desembocadura del Estany de Estats, y no tardamos mucho en ponernos a preparar la cena.

A la mañana siguiente salimos a eso de las siete y media, remontando toda la Conca Gelada hasta el collado Franc de Riufred, que está prácticamente toda llena de nieve y subimos muy cómodamente con crampones.

Desde el collado ya vemos toda la cresta que deberemos seguir, y poquito después estamos en el primer tresmil del día, el Pic Rodó de Canalbona (3004m).

Continuamos por el cordal y sin complicaciones nos plantamos en el siguiente tresmil, la Punta Gabarró (3114m). Desde aquí se ve la Pica muy cerquita, ya se ve gente en la cima e incluso se oyen algunas voces.

El tramo de cresta que nos separa de la Pica es el más complicado de todo el recorrido de hoy. Nosotros no llevamos cuerda, ya que ya lo conocíamos y yo estaba seguro de que Gigi pasaría los dos puntos más delicados sin problema. El primer punto es un corto flanqueo y posterior trepada vertical de tan solo un par de metros y con muy buenas presas. Es muy fácil pero no te puedes caer. El segundo punto es donde la cresta se pone más impresionante, sin embargo por la derecha se progresa facilmente mediante una fácil trepada, tras la cual la cresta pierde dificultad y enseguida llegamos a la Pica d'Estats (3141m).

Nos hacemos las fotos de rigor, incluidas las que pides que alguien te haga y normalmente te corta los pies, comimos un poco disfrutando de las espléndidas vistas, y nos fuimos al Pic Verdaguer (3127m), que está muy cercano a la Pica.

Desde aquí toca descender hacia el norte hasta un collado para entonces remontar unas pendientes y así coronar el amplio Montcalm (3077m).

Llevamos cinco tresmiles y vamos bien de tiempo, pero como siempre suele pasar, a estas alturas del día el Sotllo se ve lejísimos. Por un nevero nos enfilamos todo lo que podemos hacia las pendientes del Sotllo, y cuando salimos del nevero paramos a quitarnos los crampones y coger fuerzas para el empujón final, que aunque sabemos que solo son 190 metros verticales, van a ser algo penosos porque el terreno parece muy pedregoso y vertical.

Pasito a pasito vamos ganando altura, por fin llegamos arriba, y ahora sí puedo confirmar que he subido el Sotllo (3072m).

A Gigi este último esfuerzo le ha costado mucho, por lo que nos quedamos descansando un buen rato, con vistas espectaculares hacia la Pica y también hacia la Maladeta. El descenso lo hacemos muy despacio, ya que estamos algo tocados. Bueno, Francesc baja como las cabras, y cuando llegamos al Estany d'Estats vemos que ya ha ocupado el vivac donde dormimos la noche anterior.

A pesar de no ser muy tarde, el sol deja de tocar en el vivac pronto, además empieza a soplar una brisa demasiado fresquita, y rápidamente tenemos que abrigarnos con todo lo que tenemos. Cenamos un poco y creo que no eran ni las nueve cuando nos metimos en las tiendas a dormir. Yo caí fulminado.

A la mañana siguiente nos levantamos con la calma, desayunamos, recogimos los bártulos y fuimos bajando poco a poco, mojando las gorras en el rio a cada oportunidad porque el sol picaba de lo lindo.

Y así, con paciencia y esfuerzo, nos llevamos estos seis tresmiles en la mochila, y un sinfin de bonitas memorias de esta zona tan emblemática del Pirineo Catalán, y es que la Pica es el punto más alto de Lérida y también de Catalunya.

12 abr 2017

Moncayo

Hace unos años, durante un viaje a Picos de Europa, vimos una montaña con nieve en la cima mientras cruzábamos la provincia de Zaragoza. Investigando luego en casa supe que era el macizo del Moncayo, y desde entonces que tenía ganas de visitar la zona.

El Moncayo, con 2314m, es el punto más alto del Sistema Ibérico, techo de la provincia de Zaragoza, techo también de la provincia de Soria, y por norma general está expuesto a fuertes vientos. Esta Semana Santa la previsión de viento era buena, así que nos lanzamos a intentarlo y aprovechar las buenas condiciones.

La ascensión, que hicimos desde el Santuario de la Virgen del Moncayo, no tuvo dificultad, ya que había menos nieve de la que esperábamos encontrar. De hecho nos hubiera gustado subir por alguna de las rutas de la Hoya de San Miguel, pero ante la falta de nieve subimos por la ruta normal.

Lo bonito de madrugar es que llegamos a la cumbre los primeros y estuvimos más de una hora disfrutando de ella. Las vistas eran espectaculares, y solo cuando empezamos el descenso aparecieron los siguientes andarines que llegarían a la cima.

Hemos colgado en wikiloc el track de nuestra excursión.