20 nov 2008

Flashback... Norte del Pedraforca: Via Pany

Un día de agosto del 2004 Lara iba a embarcarse en lo que sería su primer largo recorrido en roca. La via Pany, con sus 500m, es el camino natural de la cara norte del bellísimo Pedraforca.



La actividad nos llevó todo el día, dado que tramos que pueden hacerse en ensamble los hicimos montando reuniones. La dificultad es baja, III+, a excepción de un paso de IV para evitar montar un rápel en la parte superior del itinerario.

Lara se portó como una campeona y de hecho lo que más le costo ese día, aparte de levantarse tempranito tras un bivouac a pie de furgo, fue el descenso por la tartera.










Imaginaos si le costó el descenso que hasta los isards se acercaban para darle ánimos!

9 nov 2008

La Font de l'Ametlló

Hoy hemos aprovechado el fantástico día que ha hecho visitando esta escuela, cerquita de Moja, y que es famosa porque en verano es un hervidero. El día ha sido perfecto, ya que el solete calentaba lo justito.

Queríamos ir al sector central, pero desafortunadamente cuando hemos llegado ya había un gran número de vías ocupadas en ese sector por una gente haciendo un cursillo. Así que nos hemos quedado en el sector izquierdo, junto a tres chavales muy majos y divertidos.

Hemos empezado con la vía Crisis (V) y luego hemos hecho la Directa dels mogencs (V+). Ésta última ya la conocíamos, y nos ha dado un subidón ver lo bien que nos ha salido hoy.

Pero el subidón no ha durado mucho... ya que nos hemos metido en otra vía, de nombre desconocido, que figura en las reseñas como via 14 (6a). En alguna web hay comentarios de si es 6a+. Yo lo único que sé es que la primera barriga no me salía ni a tiros. Después de un buen descanso he hecho otro intento, y he chapado la tercera chapa totalmente in extremis. Pero tan tocado me he quedado, sobre todo porque algunas presas parece que te vayan a segar los dedos, que me he salido por la tangente derecha para luego volver a la vertical y llegar al descuelgue.

Con la cuerda por arriba, tanto Lara como yo hemos probado la vía, y aunque hemos apretado dándole varios golpes de riñón, ninguno ha logrado encadenarla. Ahí queda, para otro día.

De vuelta, hemos parado en el Ordal. Necesitábamos un carajillito de Bayleys para relajar el riñón.

28 oct 2008

La Facu

El pasado domingo visitamos el sector central de La Facu, cerca de Vilanova i la Geltrú. Habíamos visitado esta escuela un par de veces, pero en esas ocasiones habíamos ido al sector derecho, que es donde están la mayoría de vías de cuarto grado.

Esta vez comenzamos con la vía Esther (V), luego la Salta mona (V+ pintado en la base pero 6a en la guia) y acabamos con Teresa (6a).

La Salta mona yo diría que es lo que tiene pintado en la base. Desde su descuelgue es asequible llegar al descuelgue de la vía Teresa, que de esta manera hicimos en top rope.

Las tres vías son chulísimas y volvimos para casa con muy buen sabor de boca... el bocata de chorizo con queso a pie de pared quitaba el sentío.

¿Por qué no hoy?

Hace más de un año que Lara y un servidor, Fili, creamos este blog. Por una u otra razón, hasta hoy no habíamos escrito ni una línea, pero hoy hemos decidido empezar.

Cuando nos conocimos yo llevaba bastantes años saliendo a la montaña, sin embargo Lara sólo había hecho un cursillo de escalada en rocódromo y alguna salidita. Este blog intentará mostrar la evolución que esperamos tener escalando en roca, lo cual no es nuestro objetivo final, aunque lo parezca debido al título, sino que lo vemos como la mejor manera de afrontar otras actividades en la montaña como por ejemplo subir picos que requieran algo de escalada o cresterío.

Por otra parte, yo tengo varios cientos de las antiguas diapositivas y negativos y quizá de tanto en cuando cuelgue algún post retrospectivo. Sí, sí, de aquellos tiempos cuando íbamos con mallas de licra a rayas a la montaña.

So, off we go!

30 sept 1997

Flashback... Nepal

El mismo año que se estrenó la película de Brad Pitt 7 años en Tibet, 1997, yo estuve 6 meses en Nepal. Un sueño que había tenido desde que era un niño, se hizo realidad.

Fué mi primer viaje fuera de Europa, y además fuí y estuve la mayor parte del viaje solo, con lo que iba alucinando con todo. Tengo varios cientos de diapositivas, pero aqui únicamente incluyo unas pocas que hace mucho tiempo escaneé. Son de bastante mala calidad y las tendría que escanear otra vez, pero de momento si están aquí las podré mirar de vez en cuando.

Durante el viaje escribí un diario, pero creo que sólamente explicaré por encima lo que hice durante esos meses, de los que tengo grandísimos recuerdos.

Cuando aterricé en Katmandú estaba toda la ciudad a oscuras. Una de las últimas tormentas del monzón había estado azotando la capital y aún vi decenas de relámpagos alejándose. Me esperaba un chico de la agencia con la que había organizado lo que haría durante mi primer mes allí. Al día siguiente conocí a Ang Dorjee Sherpa, quien sería mi guia, y el nepalí más alto que ví durante mi tiempo en Nepal. Si, se llama como el famoso sherpa que estuvo ayudando durante la tragedia del 96 en el Everest, pero no es el mismo. Parece ser un nombre común entre los sherpas.

Cogimos un helicóptero y volamos a Lukla. Allí contratamos un porteador, y durante los siguientes días fuimos haciendo el trekking del Everest, pero en lugar de llegar hasta su campo base fuimos hasta un pico llamado Kala Patthar (5643m), que esta en la arista sur del precioso Pumori, y tiene unas vistas buenísimas del Everest y el Lothse.

El último día no lo pasé particularmente bien, ya que estuve con dolor de cabeza debido a la altura y que habíamos subido demasiado rápido, pero no había opción porque habíamos quedado de vuelta en Lukla con un australiano con el que iba a compartir licencia para intentar el Mera Peak (6476m). Sin embargo, subir al Kala Patthar aun con algo de dolor, significó que después mi cuerpo estuvo perfectamente aclimatado para el Mera Peak, y de hecho acabé subiéndolo en solitario, ya que la madrugada que salimos hacia cima, tanto Dorjee, el guia, como el australiano, no se encontraron bien, se dieron la vuelta, y yo hice solo los últimos 400 metros de desnivel. En la cumbre encontré unos coreanos, pero aun hoy flipo de que en mi primera vez fuera de Europa me viera en medio del Himalaya, a 6100 metros, caminando en medio de un glaciar intentando hacer un pico. Tengo foto de cumbre, pero es bastante fea!

Al Mera Peak fuimos caminando varios dias desde Lukla también, y a la vuelta, cuando en teoría ya acababa nuestra expedición, Dorjee me preguntó si quería ir con él a ver a sus padres. Él no iba a volver a Katmandu, y me ofreció esta posibilidad como amigo. Obviamente acepté la oferta. Con Dorjee nos llevábamos de miedo, habíamos conectado super bien, de lo contrario no me hubiera invitado a perderme por aquellos valles con él.

Estuvimos tres o cuatro días caminando por valles chulísimos y no ví ni un solo turista. En casa de sus padres nos quedamos tres días, y la experiencia fue alucinante, ya que la casa de sus padres tiene adosada una estupa budhista, donde yo dormía, y uno de los días que estuvimos allí vinieron unos monjes y un lama budhista para hacer una celebración, bendecir la casa, las gentes del valle, los animales, etc.

Tras la fiesta nos acercamos a un aeródromo, que estaba a un par de días de camino, y desde allí volvimos a Kathmandu. Acababa de vivir el que probablemente había sido el mes más intenso de mi vida.

Tras unos días de descanso pululando por el famoso barrio de Thamel, donde me hice colega de dos nepalíes que llevaban la guest house donde me hospedaba, les buscaba clientes, e incluso hice algunos colegas, se acercaba el día en que vendría mi colega Santi. Estaría en Nepal un mes, y nuestro objetivo fue hacer el circuito del Annapurna. Contactamos con Dorjee, y aunque este trekking se puede hacer sin guia, sus honorarios eran asequibles y yo sabía que ir con él haría el trekking más interesante. Y vaya si lo hizo! Tuvimos la suerte de poder atravesar el collado Thorong La (5416m) justo horas antes de que empezara a caer una tremenda nevada, esto suponía que pudimos completar el circuito, y durante todo el trekking lo pasamos genial.

Cuando se fue Santi me quedé unos días otra vez pululando por la ciudad y descansando. Tenía ganas de hacer un retiro para pensar y desaparecer durante unos días a algún pueblo. Le pedí consejo a los dueños de la guest house, y para mi sorpresa uno de ellos me habló de un curso de meditación en un templo budhista en las montañas, al que sólo se podía acceder por recomendación, y uno de ellos me podía recomendar porque lo había hecho. La técnica era Vipassana, estuve quince días meditando unas 12 horas al día y sin hablar. Solo la última tarde nos dejaron hablar entre nosotros. Fue brutal!

De vuelta a la realidad, aunque para mí vivir en Thamel era un sueño, empecé a preparar otro trekking. Con una colega que voló desde Barcelona y un chico americano que conocí en el curso de meditación, nos fuimos a hacer el trekking del valle del Langtang. Fuera de la temporada turística, en pleno invierno, hicimos todo el trekking, pasamos el fin de año en Kyanjin Gompa (3870m) y conseguimos subir al Kyanjin Ri (4779m) y el Tsergo Ri (5033m).

Al volver de este trekking mi colega volvió a Barcelona y yo aún me quedé unas semanas más por allí. El último día recuerdo pensar que iba a ser dificil, por no decir imposible, hacer un viaje más alucinante que el que acababa de hacer, y además sabía bien el por qué. Era mi primera vez fuera de Europa y en una gran cordillera, y ya no habría otra primera vez.