Aprovechando que estaba por el Pirineo (ver post anterior) me fuí a ver a Miguel unos días. Un amigo suyo, Xavi, estaba también por el valle de Benasque con la familia, y quedamos para hacer la vía ferrata de Obarra, que por algún motivo que desconozco, le llaman Croqueta.
[edito] para agradecer el comentario aclarando que la ferrata se llama Ferrata de Obarra, y sube a la aguja de la Croqueta.
En un día espectacular, el comando Croqueta se reunió en el aparcamiento al lado del túnel donde empieza la ferrata.
El comando lo compondría un servidor delante para taponar a Albert, quien parece ser, y pronto ví que tenían razón, es capaz de hacer una ferrata de 3 o 4 horas en 15 o 20 minutos. Detrás de Albert iría Marise, su guapa e intrépida madre. A continuación Ari, que a sus 11 añitos me dejó absolutamente impresionado con como subió. Elegancia y seguridad me viene a la cabeza. Su padre Xavi iría detrás, también haciendo de paparazzi como yo, y babeando de tanto en tanto viendo como Ari negociaba los pasitos más exigentes. Cerrando el comando estaría Miguel, que en algunas fotos veis estirándose porque de lo contrario no iba a chupar mucha cámara.
En alguna reseña he visto que hablan de dejar un segundo coche en algun otro punto para hacer el regreso, sin embargo creo que no es para nada necesario. La bajada es evidente, pasando por el pueblito de Ballabriga, y además te da la oportunidad de ir comentando las pequeñas anécdotas que sin duda surgen mientras haces una ferrata de esta longitud, con tres puentes colgantes, uno de ellos con un solo cable para poner los pies. Tranquila, Marise, no mencionaré que en ese puente el comando tuvo un momentazo cuando dijiste que te negabas a pasar!
Toda la ferrata está super bien equipada, incluso con descuelgues de dos argollas por si se quiere deshacer rapelando. Rápidamente se coje bastante patio, y tiene tramos verticales donde se convierte en muy aérea y espectacular. Los puentes son bien divertidos, y el único punto que hay que recordar durante todo el recorrido es la posible caida de piedras. Por ejemplo, tras un primer tramo hay unos metros en que se sigue un senderito, para entonces afrontar un tramo bastante vertical. Antes de llegar a esta vertical nosotros nos esperamos a que una pareja que iba por delante salieran, ya que alguna piedra iban tirando.
¿Y que más os voy a contar que no veais en las fotos? Albert se pasó todo el rato haciendo poses cuando veía que yo iba a tirar una foto, como si estuviera escalando un extraplomo de 8b, y decía... Venga, una para el perfil de facebook!
Todo fueron risas y más risas, y la cervecita nos la fuimos a tomar al precioso pueblo de Roda de Isábena.
Por algún extraño motivo este verano se me metió entre ceja y ceja subir al Dedo del Monte Perdido, un tresmil eclipsado por el Monte Perdido y el Cilindro, que requiere subir material de escalada para poder trepar un largo, de poca dificultad pero descompuesto, de unos 40 metros.
Puse un mensaje en el foro de Madteam porque necesitaba al menos una persona para que me asegurara ese largo, explicando que mi plan era subir a dormir a una cueva que conozco muy cerca del refugio de Góriz, un primer día hacer la Punta de Las Escaleras y el Dedo, y un segundo día ir a hacer los Baudrimont, dos tresmiles que cuando estuve en la zona de la Punta de las Olas y el Soum de Ramond, no me dió tiempo a hacer.
Unos días pasaron, y como nadie decía nada empecé a pensar un plan B que pudiera hacer en solitario, pero entonces Pep por una parte, y Manel y Joan por otra, se pusieron en contacto conmigo.
Los tres habían hecho un montón de tresmiles, Pep había hecho escalada pero hacía años que no salía, y Joan ha hecho algo de deportiva. Decídimos que para el Dedo yo llevaría dos cuerdas gemelas de 9 y Joan pillaría la suya de deportiva. Yo iría primero con Pep, y le dejaríamos a Joan cualquier fisurero o friend que colocara para darme el largo. Manel subiría de segundo de Joan.
Quedamos en Terrassa temprano, con la idea de hacer el viaje hasta Torla y subir hasta la cueva a dormir. Tras las presentaciones nos pusimos en camino, y a los 5 minutos Manel paró porque oía un ruido extraño en su coche. Llevaba un tornillo Torx bastante grandote clavado en una rueda. La cambiamos y por fin pudimos salir.
La mala suerte de pinchar fue compensada y con creces con como fue toda la salida, ya que nos salió todo rodado, y salvo el segundo día que no pudimos lanzarnos a intentar la Espalda de Esparrets, porque ni siquiera la vimos por la niebla, el resto de los planes salieron incluso mejor de lo esperado.
Tras una parada en Fiscal aprovechando para visitar a Roger, a quien habeis visto en algunos posts anteriores, continuamos hasta Torla. Preparamos mochilas y nos hicimos la primera foto oficial de la salida antes de subir al bus que te lleva a la pradera.
El llevar material para escalar se notaba en el peso de la mochila, y en particular yo también noté que esta era mi primera salida tresmilera de la temporada. Llegamos a las inmediaciones de Góriz cuando faltaba poco para oscurecer, y como hacía varios años que no había estado en la cueva, hicimos un par de incursiones fallidas hasta que por fin encontramos la cueva. La teníamos para nosotros solos, y además justo a la entrada de la cueva había una superficie mas que considerable de césped, y aquí fué donde dormimos.
El día siguiente amaneció espléndido. Cuando llegamos a Góriz aún había gente saliendo hacia el Perdido. Nos únimos al camino de la ruta normal, y después de más o menos media hora cojimos un sendero a la derecha que sube por una pedrera hasta una especie de pequeño collado. Aquí se encuentra el primero de los cinco resaltes que configuran la ruta de las escaleras al Perdido.
El camino está bien señalizado con hitos, salvo justo antes de la Punta de Las Escaleras (3027m), que se puede subir tanto por la derecha como por la izquierda. Quizá el último resalte, que debe tener unos 10 metros y presentaba un reguero de agua, pedía prestar atención, pero como íbamos subiendo no resultó ser un problema.
No sé por qué yo pensaba que no estaríamos obligados a subir hasta el Perdido, y podríamos flanquear antes de llegar a su cima para ir a buscar el Dedo, sin embargo andaba bien equivocado. Casi sin darnos cuenta, ya que la ruta de las Escaleras es muy directa y entretenida, nos encontrábamos en la cima del Perdido (3355m).
Nos comimos el bocata en la cumbre, pero no nos colgamos mucho porque aún nos quedaba la faena gorda, o mejor dicho delicada. Empezamos a bajar por la ruta normal hasta el punto donde teníamos que dejarla para flanquear y así ir a buscar la base del Dedo. Nos calzamos los crampones y en unos minutos estábamos al pie de la canal que nos llevaría a su cima.
Había leído algun relato de esta ascensión y sabia que nos encontraríamos un largo descompuesto, sin embargo mi preocupación después de haber subido algunos metros, haber colocado un par de seguros y comprobar que realmente el riesgo de que algo se rompiera era elevado, era si Joan yendo de primero subiría disfrutando, o iría sufriendo.
Paré a medio largo y le expliqué a Pep quién se tenía que atar a qué cuerda, de manera que ellos tres subirían todos de segundo. Así hicimos todos cumbre en el Dedo del Monte Perdido (3188m), y aunque los tres subieron rápido y sin problema, comentaron que de primero hubieran sufrido demasiado, y quizá ni se hubieran metido. Vamos, todos contentos, ¡y nos habíamos ganado ir a cenar al refu!
El objetivo para el día siguiente era ir a los dos Baudrimont. Para alcanzarlos hay que subir antes la Punta de Las Olas. Además, el Soum de Ramond y la Espalda de Esparrets también quedan a tiro. Había un poco de niebla, siempre cambiante, pero nos dejó hacer la Punta de las Olas (3002m), el Baudrimont SE (3026m) y el Baudrimont NE (3049m).
Tras estos tres parámos en la base del Soum de Ramond (3263m) para comer, y como yo ya lo había hecho, me quedé un rato solo y luego empecé a ir hacia la Punta de Las Olas, donde nos reuniríamos más tarde. Desde esta punta ya bajamos juntos hasta el refu, donde Manel reservó mesa para cenar a nombre de Los Altamiros, por aquello de que llevábamos dos días viviendo en una cueva.
La Espalda de Esparrets, que no hemos subido ninguno de los Altamiros, quedará para otra ocasión, y según la lista de tresmiles que yo uso, es el único tresmil que me falta por subir de la zona Perdido-Gavarnie.
El último trozo de la bajada hasta la pradera se hizo larga, pero al menos yo estaba infinitamente más feliz por los tres dias y medio que había pasado con tres makinas que no conocía de nada y resultaron ser excelentes y divertidos compañeros, que cansado. Estoy seguro de que volveremos a ir al monte o a escalar juntos.
¡Gracias chicos!
Ciao tutti!
He tenido dudas sobre si hacer un post de esta salida o no, básicamente porque acabó siendo algo mas bien cultural, playero, hippie y rutero, que de montaña. Sin embargo, sé que dentro de un tiempo me molará mirar algunas de las fotos que he seleccionado, así que aqui estoy de nuevo.
La idea inicial del viaje era rodar durante dos semanas por Cerdeña, bonita isla italiana a la que se accede fácilmente tras 12 horas de ferry desde Barcelona, haciendo playita, visitando sitios, subiendo al punto mas alto de la isla y escalando en algunas de las numerosas zonas de escalada que hay.
Pero pocos dias antes de zarpar, cuando ya habíamos comprado incluso gafas para hacer snorkling, Lara decidió que hasta ahí habíamos llegado ella y yo. Asi fue que salí solo de casa en la Doris, con una sombrilla del Lidl, los trastos para escalar y esperando encontrar gente por la isla con quien poder trepar un poco. Decir también que tras el viaje Lara se ha quedado a la Doris. Desde aquí le envio mis mejores deseos, y espero que mime la furgo al menos una décima parte de lo que yo lo hacía. Sí, ya se que es una lástima, especialmente para los admiradores de las fotos de Lara en este blog, que sé que los hay!, pero c'est la vie!
He hecho otros viajes solo, incluso al Nepal o Peru, pero los preparé sabiendo que iría solo. Sin embargo muy temprano experimenté que ir solo y teniendo que improvisar le iba a dar otra dimensión al viaje. Ya en el ferry, no había pillado camarote, ni butaca, ni nada, pero acabé durmiendo con unos motards que conocí mientras embarcamos. Y durante el viaje fui conociendo gente, incluido un chico francés, Clément, con quien compartí casi cuatro de los dias que estuve por la isla.
Al llegar a Porto Torres decidí acercarme a Alguero, que está a unos 40kms hacia el sur. Mi idea era surcar la isla en sentido horario, o sea que tenía que ir hacia el norte, sin embargo quería saber si el Alguero realmente se iba a merecer que intentara llegar allí justo al final con uno o dos dias para visitar la ciudad y sus alrededores. Decidido, se lo iba a merecer, es muy chulo, y habiendo comprobado esto comencé mi singladura hacia el norte.
No os voy a aburrir describiendo las decenas de playas que visité, ni los pueblecitos donde paré para tomarme un Spritz o un cafe con hielo.
En cuanto a playas, hay de todo, pero yo personalmente eché muchísimo de menos el no poder ir desnudo, y el espacio en muchas de ellas. A los italianos especialmente, les encanta montar campamentos familiares con todo tipo de artilugios. Sillas, tumbonas, taburetes, sombrillas king size e incluso carpas. Y no tienen ningún problema en plantar una silla a un palmo de tu toalla. Al final te acostumbras, o mejor dicho te resignas, y por suerte yo llevaba una tela que hace unos 3 metros por 2, de manera que me aseguraba un buen margen!
En lo que respecta a pueblos y ciudades, con excepción de la extremadamente turística Costa Esmeralda al noreste de la isla, el resto me pareció muy guapo, especialmente los pueblos y ciudades del interior de la isla, muy poco turísticos.
La capital, Cagliari, bien se merece un día. A mi me gustó mucho. Pero lo mejor de todo es la gente local. No sé cuantas veces me senté en una terracita a tomar algo y acababa hablando con los de al lado durante largos ratos. Mi italiano es pobre, pero entre lo poco que sé, y que muchas cosas son similares al castellano o catalán, por ejemplo recuerdo que en una terraza en Sant'Antioco estuve unas tres horas hablando con Stefano, mientras tomábamos Spritz y veíamos la vida pasar. Creo que en este viaje he desarrollado un nuevo sentido, que consiste en localizar la mejor terraza de un pueblo/ciudad, donde van los lugareños a contemplar como se va desarrollando el día.
Montaña y lugares más o menos interesantes también los hay en Cerdeña. Las dos cosas con las que más disfruté fueron por una parte ir caminando durante 2 horas hasta Cala Luna desde Cala Fuili, donde llega la carretera, y dormir en una de las cuevas mirando al mar.
En esta cueva es donde conocí a Clément, quien se quedaría conmigo unos dias despues de explicarle que quería subir la Punta La Marmora (1834m), excursión que al menos a mi me encantó. Una carretera sube hasta Bruncu Spina, pico secundario donde hay una antigua estación de ski.
El itinerario se puede hacer prácticamente de manera circular, saliendo caminando por una pista un kilómetro antes de llegar al final de la carretera, subiendo al Bruncu Spina y de ahí hasta la Punta La Marmora. Al volver, en un collado con señales seguir un sendero que va faldeando la ladera derecha de la montaña y nos lleva de nuevo al final de la carretera. En total son unas 4 o 5 horas, yendo tranquilete.
Y luego tenemos la gruta de Neptuno!!!
Alucinante es la fama que tiene esta gruta, con barcos que te llevan a ella desde el Alguero por 25 o 30 euros. Yo me acerqué con la Doris hasta justo encima de la gruta, donde hay un parking, gratuito, y simplemente hay que bajar unas escaleras, muy curradas eso sí, por unos acantilados bastante chulos, hasta llegar a la entrada de la gruta, que está a nivel de mar. La gruta en sí la encontré bastante mediocre. Me gustó muchísimo más una que me encontré cuando pasaba por Sadali. La gruta se llama Is Janas.
Quizá deba mencionar otro par de cosas que me gustaron. Por una parte Su Nuraxi, un complejo nurágico al lado de Barumini. Por fuera simplemente parece un cono de piedra, sin embargo el interior es alucinante, con pasadizos, depósitos, estancias y una historia detrás super interesante. Y por la otra Nora, una antigua ciudad romana situada en una península cerca de Pula.
Con Clément también visité la Gola Su Gorrupu, un cañón que me decepcionó un poco, por no decir bastante, y es que hay una garita a la entrada donde, después de caminar durante hora y media, pretenden que pagues para entrar al cañón. Aqui en Catalunya, y en España, se forrarian las administraciones si hicieran pagar por ver las maravillas que tenemos, muchas de ellas mas impresionantes y bellas que Su Gorrupu.
El tema de escalada casi mejor ni lo menciono. Durante 15 dias y visitando numerosas zonas de escalada, incluido Jerzu, únicamente vi una familia de alemanes haciendo unas vias en Cala Fuili que tampoco me llamaron la atención por fáciles y rebuscadas que se veían. Igual que con Su Gorrupu, el listón está muy alto cuando vienes de Cataluña o casi cualquier otra parte de España. Esto es un paraiso para los amantes de la roca. Lo único que hice fue algo de boulder en las caprichosas rocas de Capo Testa!
En total calculo que hice unos 2100 kilómetros. Nada de grandes palizas, todo lo contrario, incluso un par de dias repetí sitio donde dormir. Lo que ocurre es que durmiendo en la furgo, y en Julio, a las 6:30 de la mañana ya se ve, y las siguientes horas eran las mejores para moverse. He intentado plasmar el recorrido en el siguiente mapa.
Lo del alojamiento ha sido bien curioso. Yo pensaba entrar a algún camping o area de autocaravanas cada dos o tres días principalmente para ducharme y recargar la segunda batería para que fuera funcionando la nevera.
Sin embargo pronto vi que las autocaravanas siembran los parkings de las playas cuando se pone el sol, ya que lo que está prohibido es el campeggio (acampar) pero no el parcheggio (aparcar).
Además, los campings en los que me fijé no tenian ni una triste sombra. Asi que haciendo como las autocaravanas, usando el grifo de la furgo para lavarme, y como la bateria se iba recargando porque me movía cada dia, no vi necesidad de entrar a ningún sitio. Cabe decir que si solo te mueves por la costa entonces es prácticamente imposible encontrar fuentes, pero el interior de la isla esta lleno de ellas. De hecho yo recargué en Bruncu Spina.
Quizá para escalar hay que ir en otra época del año, no tan calurosa, pero de todos modos Cerdeña es muy guapa, y sus gentes más. Y si además te gusta la playa, entonces estarás en tu elemento. Eso sí, si practicas nudismo, al volver necesitarás unas cuantas sesiones de igualamiento para hacer desaparecer la marca del bañador.
Yo aún estoy en ello!
pd Edito para añadir una foto, la última, que me hizo una señora en Sant'Antiocco antes de que llegara Stefano, como explico arriba. Al ver que me había tirado fotos me acerqué a ella y le di mi email para que me enviara copia, que justo hoy, despues de tres meses, me ha llegado. Sorpresón cuando me las he encontrado en mi email!