26 oct 2013

Boy-Roca a l'Elefant

Lejos de mi mente estaba, cuando contesté a una chica que buscaba una bici para moverse por Barcelona durante un par de meses, la idea de que haría cordada con ella y nos iríamos a intentar la Boy-Roca a l'Elefant (140m, V/Ae o 6a+), una línea extraordinaria que recorre la trompa de una de las agujas más emblemáticas de Montserrat, con forma de paquidermo.

Lili viene de la escalada deportiva, y está fortísima tal y como podeis ver en el post anterior en Calders, sin embargo sólo había hecho alguna vía larga en su pais. Después de explicarle el tipo de cosas que a mi me gusta hacer me dijo que le gustaría ir a hacer una vía de largos.

Yo hacía varios años que quería hacer la Boy-Roca, bueno... mejor dicho repetir, ya que la subí durante mi primera juventud hace más de veinte años, toda de segundo, y sólo recordaba que fué un frio día de enero y no notaba ni los dedos.

La vía está reequipada con unos flamantes parabolts, pero en los largos asequibles éstos no abundan y el grado de exposición es considerable, así que empezaría yo de primero.

Lili se quedó boquiabierta cuando llegamos a pie de vía. Decidimos que cuando ella lo viera claro iría de primera, al menos en el largo equipado para artificial, donde hay un montón de chapas.

Yo estaba bastante inspirado, disfrutando cada largo como un niño, mientras íbamos cogiendo un ambiente tremendo presidido por la Momia, la aguja a nuestras espaldas que impasiva observaba nuestra evolución. Me hacía gracia cuando al llegar a cada reunión Lili decía... Qué cabeza, juepucha!!

Llegamos al tramo más tieso de la vía, y como los seguros se veían bastante seguidos Lili no dudó y se metió de primera. Hizo un descansito antes de salir de la pequeña cuevecita, pero se dió todo el largo en libre como una campeona que es.

Poco después, y entre una neblina que le dió incluso más carácter a la ascensión, llegamos a la cumbre. Acabábamos de escalar un elefante de conglomerado de 140 metros y, tras la foto de rigor, para celebrarlo nos comimos nuestro merecidísimo polvorón!

Pasarán los años, y quizá Lili se olvide de alguno de los brillantes encadenes que consigue en escuelas como Siurana o Margalef, pero dudo que se olvide de su primer encadene en Montserrat.

Felicidades, Lili!















19 oct 2013

Calders

No teniendo muy claro si iba a escalar o simplemente asegurar y tirar fotos, el pasado sábado me fuí con Lili y Cristina a Calders. Allí nos encontraríamos con unos amigos de Lili, de los cuales sólo nombraré a Bart, que acabo escalando con nosotros mientras el resto se peleaba con unos octavos al otro extremo del sector.

Calders es bonito, como la mayoría de pueblecitos de esta comarca. La zona de escalada queda por debajo de la carretera, y el único accidente geográfico que se divisa desde las vías es un talud de la misma carretera al otro lado del barranco. Vamos, una zona con vías potentes para machacar pero no para deleitarse con las vistas.

Cristina no había escalado nunca, así que nos fuimos directamente al final del sector izquierdo. Aquí empezaron las risas cuando saqué el casco de la mochila y me lo puse para abrir una vía, sin nombre, de V grado. A mi me pareció IV.

A Cristina se le dió bastante bien, incluso le pareció fácil, así que pasamos a la vía de al lado, Xiroia (V+), que también subió bien.

Y aquí se acababan las vias asequibles, al menos para mi y para Cristina, de este sector, así que Lili se metió en Primera linea (6a). Llegó mi turno y debería haberla intentado de primero, ya que me salíó muy bien, pero por vergüenza al estar rodeado de máquinas probando séptimos, la hice de segundo.

Como Lili ya tenía ganas de un poco de caña, se metió en Foteu-li canya (6c). Pero tuvo que venir Bart al rescate y acabar la vía que, según comentaban después, es un 6c muy dificil. Con las cintas puestas Lili sí que se la hizo, y con la cuerda por delante y no teniendo nada que perder mas que acabar totalmente desfondado, pues hice un intento. Llegué hasta la cadena, sí, pero los dos pasos clave, en particular el primero, era un imposible para mi. De todos modos bajé contentísimo, ya que nunca en mi vida me había metido en una vía tan dificil.

A partir de aquí, Lili y Bart tuvieron un mano a mano, subiendo Ánsia per pujar (7a) y La béstia parda (7a+).

Me pareció muy curioso y guapo ver como la ingrávida y delgadita Lili, y el altísimo y fortísimo Bart, se medían con las mismas vías. Y también es curioso el hecho de que Bart lleva únicamente unas pocas semanas escalando en roca. En Bélgica, de donde proviene, aparte de en alguna escuela como Freyr, sólo ha escalado en rocódromos.

Y mientras Lili y Bart se peleaban con los séptimos, Cristina y yo repetimos la Xiroia, pues Cristina quería repetirla, y realmente yo había quedado tan petado que tampoco podía hacer nada más dificil!

A todo esto, ya estaba empezando a oscurecer, así que tras una paradita técnica en un bar del pueblo nos volvimos para casa.

Fue todo un lujo compartir un día de escalada con gente tan fuerte. Espero que me dejen repetir algún dia aunque lleve casco cuando voy de primero!

22 sept 2013

Easy Rider a la pared del Aéreo

Para amenizar el post, que mejor que un extracto de la famosa peli Easy Rider...



Ni Ramón es Peter Fonda (aunque bien podría pasar por él) ni yo Dennis Hopper, pero de todos modos decidimos intentar la Easy Rider a la pared del Aéreo en Montserrat.

La vía, con 285 metros, es una de las clásicas de Montserrat, y famosa por el espectacular ambiente que la rodea y por los alejes en algunos de sus ocho largos. Lo del ambiente es cierto, y espero que se pueda contemplar en algunas de las fotos, sin embargo la distancia entre chapas no deja de ser lo normal en las vías de su época y/o de corte clásico de Montserrat. Es decir, cuando la distancia entre seguros es amplia, el terreno es asequible, pero como siempre, hay que ir con la cabeza bien centrada.

La motivación era alta, ya que tanto Ramón como yo hacía tiempo que teníamos ganas de intentar esta vía, ademas hacía justamente dos años que no hacíamos una vía larga juntos (como pasa el tiempo!). La aproximación desde Santa Cecilia es bastante corta, incluso incluyendo el trocito que tuvimos que retroceder al ver que nos habíamos pasado el senderito que sale a la derecha desde el camino principal, el camí de l'Arrel.

Éramos los primeros, y a lo largo del día comprobaríamos que también los últimos. Únicamente una cordada al otro extremo de la pared del Aéreo, en la via Dels Sostres, nos hacía compañía.

El primer largo, cuya primera mitad es algo delicada porque está un poco roto, ya me exigió total concentración. Este largo va resiguiendo una fisura y la mayoría de los puntos de seguro son clavos, probablemente los originales. Un largo muy guapo!

El segundo largo se lo dió Ramón. Tiene un trocito que en libre parece ser 6b, pero como nos quedaban seis largos más por encima no tuvimos gran problema en acerar. Yo como iba de segundo lo intenté en libre pero acabé agarrándome también. Está claro que nunca llegaré a contradecir el título de mi blog, objetivo 6a!

El tercer largo es bastante curioso, ya que únicamente tiene dos o tres chapas, sin embargo están colocadas en los puntos clave. Justo antes de negociar un techito, que parece más dificil de lo que realmente es, está la primera chapa, y al salir de él hay una segunda.

El cuarto largo le tocó navegarlo a Ramón. Se trata de un mar de bolillos montserratinos, con un final bastante vertical que requiere de buena colocación para no sufrir en exceso, cosa que yo no conseguí, como casi siempre que voy de segundo. Y es que de segundo todo me parece más dificil.

Los largos quinto y sexto son de transición, sobre todo el sexto, que alcanza un jardincillo colgado que hay que recorrer hacia la derecha hasta el pie del lomo final, por donde transcurren los dos últimos largos.

El lomo final, aunque bastante asequible, probablemente sea lo más bonito de la vía. Es sencillamente sensacional, y el ambiente esta asegurado.

Cabe mencionar que en el último largo se ve un parabolt arriba y a la izquierda, que creemos que no hay que coger, ya que viene de una vía que va por la izquierda, y los dos metros justo antes de ese parabolt están algo rotos. Pensándolo despues, lo suyo hubiera sido pasar justo a la derecha de una sabina que queda justo a la derecha de ese parabolt, y haberla lazado con una cinta. De este modo se evitan esos dos metros algo rotos y la cuerda hubiera ido incluso mas recta. Pero vamos, salvo esta pequeña excepción, la vía es evidente, y tras ocho largos magníficos y con un tiempo más que excelente, llegamos a la cumbre.

Tras las felicitaciones y las fotillos de rigor, comimos algo y tranquilamente nos preparamos para el pequeño rápel, de unos 10 o 12 metros, que hay que hacer para bajar de la aguja. A partir de aquí hay una cuerda fija que remontando nos dejará en un bosquecillo ya bastante cerca de las antenas.

Desde aquí bajamos hacía la canal de Sant Jeroni, que yo conocía como la canal de la llum, pero quizá ese nombre es una invención de alguien resultado de que en esa canal hay postes y sube la luz necesaria para el funcionamiento de las antenas.

Un empinado pero buen sendero nos bajará rápidamente hasta la carretera, dejándonos un par de curvas antes de Santa Cecilia, donde dejámos el coche.

Y como no podía ser de otra manera, en el bar La Roca de Monistrol hicimos una paradita para hablar del siguiente proyecto y prometer que no pueden pasar dos años hasta que hagamos otra via larga!

1 sept 2013

Flashback... Besiberris

Dejando a un lado la comparación fácil con la instantánea de los Stone masters en Yosemite, aquí os enseño una foto de alrededor de 1985 donde veis, de izquierda a derecha, a Pepo, Lali, Ricard, un servidor y Miguel, mientras hacíamos la cresta de los Besiberris.

Me doy cuenta de que desde una tierna edad ya me molestaba todo tipo de ropa!

pd Agradecer a Miguel que accediera a poder escanear la foto, que para mi desdeluego es una reliquia.

10 ago 2013

Los Eristes

Los Eristes, o Bagüeñola, son de esos tresmiles que ya habian estado en mi agenda veraniega alguna vez, lo que pasa es que como no tienen dificultad técnica pues por una cosa u otra siempre habian quedado como segundo plato. Al final no cuadraba ir a visitarlos.

Este año había pensado ir sólo a intentarlos, pero Miguel se enrolló y me propuso hacerlos por el puerto de Sahún en el día, ya que él ya los había subido pero yendo por l'Aigueta la Vall, ruta que requiere más tiempo debido al gran desnivel a salvar.

Nos levantamos bien prontito, y llegamos al puerto de Sahún, donde dejamos la furgo, aún de noche. Comenzamos a caminar con las primeras luces, y en el lago de Barbarisa hicimos una paradita para decidir por donde íbamos a atacar, ya que hay más de una opción.

Nosotros decidimos subir hasta el ibón Xelau. Desde aquí, en lugar de ir a buscar la brecha entre el Eriste Sur y el Central como parece que hace mucha gente, nos fuímos directos por la costilla que baja desde la cumbre del Eriste Sur por su cara Oeste. No tiene ningún tipo de dificultad, e incluso íbamos siguiendo hitos. Es una manera muy guapa de colocar los pies en el primer tresmil del día, el Eriste Sur (3045m).

Almorzamos aquí, ya que después Miguel se apalancaría al pie de la cara Este del Eriste Sur, mientras yo me lanzaba a hacer el Eriste Central (3053m) y el Eriste Norte o Beraldi (3025m). Subir al Central simplemente implica ir a buscar la brecha que forma con el Sur, y desde ahí un corredor nos lleva hasta la cumbre. La bajada la hice por el mismo sitio, y flanqueando y esquivando neveros fuí rodeando la base rocosa que forma el Eriste Norte. Cuando esta barrera rocosa muere, se sube fácilmente hasta la cumbre, desde donde hay unas vistas privilegiadas del Posets y la cresta de Espadas.

Al bajar del Beraldi fuí flanqueando de nuevo hasta el punto donde se encontraba Miguel para reunirme con él. El descenso decidimos hacerlo por un itinerario diferente, de manera que la excursión sería en mayor o menor grado, circular.

La verdad es que salió perfecto. Fuimos resiguiendo la base de la cresta que hay desde el collado de Comajuana hasta el Eriste Sur, de manera que sin tener que remontar en absoluto nos plantamos en el collado de Comajuana. Desde aquí se baja fácilmente al desagüadero del lago de Barbarisa, donde se conecta con el camino principal que habíamos hecho por la mañana.

El último trozo, intentando llanear para llegar hasta el puerto de Sahún sin tener que subir y bajar mucho, está lleno de caminos estrechos y paralelos que hacen que este tramo se haga muy largo. Nos dió la sensación de que hubiera sido mejor haber cojido la pista que sale a la derecha justo antes de llegar al puerto, y acercarse al fondo del valle de Barbarisa.

A pesar del trozo final, la excursión estuvo super guapa, no sólo por la elegante manera de subir el último trozo del Eriste Sur y el hecho de que conseguimos hacerla prácticamente circular, sino también porque hizo un día impecable y hacía tiempo que no salía al monte con Miguel. Siempre es divertido salir con él!

Sí, ya se que eso de ponerse en las fotos enseñando el pulgar, como los futbolistas cuando les están haciendo la revisión médica, es un poco inusual en nosotros. No volverá a pasar!

8 ago 2013

Vía ferrata de Obarra

Aprovechando que estaba por el Pirineo (ver post anterior) me fuí a ver a Miguel unos días. Un amigo suyo, Xavi, estaba también por el valle de Benasque con la familia, y quedamos para hacer la vía ferrata de Obarra, que por algún motivo que desconozco, le llaman Croqueta.

[edito] para agradecer el comentario aclarando que la ferrata se llama Ferrata de Obarra, y sube a la aguja de la Croqueta.

En un día espectacular, el comando Croqueta se reunió en el aparcamiento al lado del túnel donde empieza la ferrata.

El comando lo compondría un servidor delante para taponar a Albert, quien parece ser, y pronto ví que tenían razón, es capaz de hacer una ferrata de 3 o 4 horas en 15 o 20 minutos. Detrás de Albert iría Marise, su guapa e intrépida madre. A continuación Ari, que a sus 11 añitos me dejó absolutamente impresionado con como subió. Elegancia y seguridad me viene a la cabeza. Su padre Xavi iría detrás, también haciendo de paparazzi como yo, y babeando de tanto en tanto viendo como Ari negociaba los pasitos más exigentes. Cerrando el comando estaría Miguel, que en algunas fotos veis estirándose porque de lo contrario no iba a chupar mucha cámara.

En alguna reseña he visto que hablan de dejar un segundo coche en algun otro punto para hacer el regreso, sin embargo creo que no es para nada necesario. La bajada es evidente, pasando por el pueblito de Ballabriga, y además te da la oportunidad de ir comentando las pequeñas anécdotas que sin duda surgen mientras haces una ferrata de esta longitud, con tres puentes colgantes, uno de ellos con un solo cable para poner los pies. Tranquila, Marise, no mencionaré que en ese puente el comando tuvo un momentazo cuando dijiste que te negabas a pasar!

Toda la ferrata está super bien equipada, incluso con descuelgues de dos argollas por si se quiere deshacer rapelando. Rápidamente se coje bastante patio, y tiene tramos verticales donde se convierte en muy aérea y espectacular. Los puentes son bien divertidos, y el único punto que hay que recordar durante todo el recorrido es la posible caida de piedras. Por ejemplo, tras un primer tramo hay unos metros en que se sigue un senderito, para entonces afrontar un tramo bastante vertical. Antes de llegar a esta vertical nosotros nos esperamos a que una pareja que iba por delante salieran, ya que alguna piedra iban tirando.

¿Y que más os voy a contar que no veais en las fotos? Albert se pasó todo el rato haciendo poses cuando veía que yo iba a tirar una foto, como si estuviera escalando un extraplomo de 8b, y decía... Venga, una para el perfil de facebook!

Todo fueron risas y más risas, y la cervecita nos la fuimos a tomar al precioso pueblo de Roda de Isábena.